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¿Pronador, supinador o neutro?

¿Pronador, supinador o neutro? Seguro que más de uno recordará esta frase de un conocido anuncio de televisión de una gran superficie deportiva. Esto es algo que nos pueden llegar a preguntar en una tienda de deporte cuando vayamos a comprar unas zapatillas para correr, detalle que debemos conocer y que podemos saber con una sencilla prueba.

¿Qué es ser pronador, supinador o neutro?

¿Pronador, supinador o neutro?

Estas palabras debemos tenerlas muy presentes a la hora de comprar unas zapatillas de deporte, porque debemos adquirirlas acorde a nuestra pisada y como ya sabemos, no todo el mundo pisa igual.

Comprando unas zapatillas adecuadas podremos evitar lesiones en las articulaciones de las piernas o incluso evitar adquirir malas posturas que después nos costará eliminar y que si no se tratan pueden derivar en bastantes molestias a la hora de correr.

Cuando se realiza una actividad física como correr, todos y todas pisamos diferente y en el caso de los supinadores son aquellos que al correr lo hacen con las piernas ligeramente separadas, apoyando la zona exterior del pie.

Esta parte es la que recibe el mayor impacto sobre el suelo, por ello hay que conseguir unas zapatillas especiales para que éstas absorban el impacto cuando estemos corriendo. Es la clase de pisada menos frecuente.

Los pronadores son aquellas personas a las que les sucede todo lo contrario, es decir, quienes tienden a correr con la posición de las piernas más juntas y donde la parte interna del pie es la que recibe el mayor impacto con cada pisada. Así son la gran mayoría de las personas que corren.

Para finalizar, nos encontramos con los neutros o normales. Se trata de corredores que realizan una pisada completamente plana y no sobrecargan ni la parte externa ni la interna del pie. Cuando están corriendo mantienen sus piernas en paralelo y aunque no son los más numerosos, hay más neutros que pronadores.

¿Cómo saber si soy pronador, supinador o neutro?

No hace falta someterse a ninguna clase de análisis, esto es algo que podemos hacer tranquilamente en nuestra casa y que nos servirá para saber con más exactitud qué clase de zapatillas debemos comprar.

Nos descalzaremos y apoyaremos por completo los pies en el suelo, con las piernas un poco separadas. Debemos flexionar las piernas tres veces dejando libertad de movimientos y cuando estemos en la tercera flexión debemos parar e intentar mantener esa postura.

Si en la última flexión encontramos que nuestras rodillas se encuentran pegadas, somos pronadores. Si las rodillas están muy separadas, somos supinadores y finalmente, si están muy juntas, pero no pegadas, somos neutros.

Ahora ya sabes la diferencia entre una clase de corredores y otros según su pisada y conocerás cuál es la zapatilla de deporte que mejor se adapta a ti.