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No dejes que un resfriado te impida entrenar

Cuando el verano termina y empiezan a bajar las temperaturas, no es extraño que los corredores se cojan un resfriado antes de tiempo. La elección de la ropa también es una cuestión importante, pues por la mañana hace frío y estás más tapado, pero cuando empiezas a correr, te vas quitando ropa y ahí es donde se cogen los catarros.

Sobre todo si estas preparando un maratón, coger un resfriado, por muy leve que sea, puedes resultar un atraso en el entrenamiento. Si no lo coges a tiempo, los síntomas se pueden agravar y dejarte en cama durante varios días, más de los que te puedes permitir.

No dejes que un resfriado te impida entrenar

Pero por suerte, hay varias cosas que puedes hacer para que el resfriado no te impida salir a entrenar y te puedas recuperar más rápido.

Tomar zinc

Un grupo de investigadores ha realizado varios estudios en torno al acetato de zinc, y los resultados son alentadores. Tomar las pastillas de acetato de zinc al inicio de los síntomas del resfriado, reduce la duración del resfriado común en aproximadamente tres días.

Si la duración media de un resfriado es de 7 días, a los pacientes que tomaron las pastillas de zinc de una dosis mayor de 75 mg al día solo les duraron los síntomas cuatro días. Asegúrate de que la dosis sea entre 80 y 92 mg al día. Junto con unos sanos hábitos de alimentación y un correcto descanso, las pastillas de acetato de zinc al comienzo de los síntomas ayudan a reducir los síntomas y llegar más rápido en la carretera.

Comer alimentos integrales, frutas y verduras

Las frutas y verduras están repletos de nutrientes esenciales que refuerzan nuestro sistema inmunológico para que se pueda proteger de los agentes patógenos que nos producen las enfermedades. Es una buena idea también consumir alimentos ricos en zinc, como carne, aves de corral, mariscos, alimentos integrales y productos lácteos.

Dormir lo suficiente

Las 8 horas de sueño cada noche, permite a nuestro cuerpo repararse y restaurarse, así como fortalecer nuestro sistema inmunológico. Dormir bien es muy importante cuando estás enfermo, ya que si estás bien descansado, nuestro cuerpo podrá dedicar más energía a luchar contra la enfermedad.

Escuchar los consejos de tu madre

Cuando eras pequeño y te ponías malo, ella siempre tenia preparada una sopa calentita que te reconfortaba. No hay nada como un plato reconstituyente cuando te sientes mal. El vapor del plato ayuda a despejar los senos paranasales, y el caldo está repleto de nutrientes. Una sopa es una manera fácil de alimentarse, puesto que la enfermedad puede disminuir el apetito.